El vaginismo NO es lo que te han contado

El vaginismo o, lo que es lo mismo (la vestibulodinia) se define como la hiperactividad de uno o varios puntos gatillo situados en la musculatura del suelo pélvico.

Sigue siendo definida como: “contracción involuntaria de la musculatura del tercio externo de la vagina” pero, esta descripción es incorrecta terminológicamente hablando.

Estos puntos gatillos siempre están activados (independientemente del estado de relajación que tú tengas) y nos pueden provocar tanto una hiper como una hipotonía en nuestro suelo pélvico. Y dirás, ya, pero ¿qué significa esto?

Significa que no sólo vamos a encontrarnos imposibilidad para introducir algo en la vagina sino, que esta hiperactividad sumada a mecanismos de sensibilización central (mecanismos que amplifican el dolor y vías de inhibición que no funcionan correctamente) son los que nos van a ocasionar la alodinia e hiperalgesia vaginal, y por ende, el vaginismo.

La alodinia es un término neurológico que viene a decir que “duele una parte del cuerpo que no tendría que doler”, como le pasa en este caso a la vagina; y la hiperalgesia es un mecanismo por el cual “nos duele más de lo que nos debería doler”.

 

Tu dolor es real y NO es psicológico sino neurológico

Las causas del vaginismo son SIEMPRE ÓRGÁNICAS y no psicológicas como siempre se ha dicho.

¿Qué te puede causar dolor en la vagina?

Ya hay nuevos estudios que nos indican la posibilidad de que se nazca con una hiperalgesia y alodinia en el introito de la vagina, en otras palabras, que sintamos dolor en esta zona desde siempre y que se vaya incrementando con el tiempo. Pero, hoy en día sólo podemos decir que el vaginismo depende de muchos factores y muchos de ellos, por desgracia son aún desconocidos.

Pero tanto un vaginismo primario (el dolor ha existido desde siempre) como uno secundario (empiezo a tener dolor y/o imposibilidad en la vagina, aunque nunca lo haya sentido), comparten causas y factores de riesgo.

Desde una endometriosis hasta unas candidiasis de repetición, pasando por episiotomías, cesáreas, patologías de la columna vertebral, problemas de micción o de defecación, bruxismo (rechinar o apretar los dientes) y/o problemas en la articulación temporomandibular, dolor pélvico en la infancia…

Puede que una de estas afecciones o varias de ellas sean las que te han causado el vaginismo.

La dispareunia es dolor. Dolor que puede sentirse en la entrada, a media vagina o con la penetración profunda.

Hay una línea muy fina entre ambas ya que, una hiperactividad del suelo pélvico puede causar un vestibulodinia o también una dispareunia. Y a la vez una dispareunia repetida a lo largo del tiempo puede acabar en una hiperactividad y a su vez en una vestibulodinia.
Es bastante complejo de entender, pero, la diferencia fundamental radica en la IMPOSIBILIDAD, imposibilidad de que algo entre dentro de la vagina. Si tengo imposibilidad tengo vaginismo, si no, hablaremos de dispareunia.

Pero ¡no te autodiagnostiques!

Es IMPRESCINDIBLE que una fisioterapeuta de suelo pélvico y una sexóloga especializada en dolor en la penetración valoren tu situación y te ayuden a encontrar el origen o los factores de riesgo que han podido originar ese dolor o esa imposibilidad para poder hacer un buen diagnóstico y manejo correcto.

 

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