Ellas te cuentan su experiencia conmigo…

 

 

 

«Soy Ariadna y tengo 25 años.

Empecé la relación con mi pareja actual cuando tenía 14 años. El primer día que decidimos tener relaciones sexuales me di cuenta de que no podía tener penetración, ¡me dolía muchísimo!

¡Algo sucedía y no sabía que podía ser!

Me hacía sentir super mal porque no entendía lo que me pasaba.

Al principio pensé que era miedo a la famosa «primera vez» y yo trataba de autoconvencerme de que no me iba a doler y de que era normal que la primera vez me doliera, pero me sentía muy triste y estaba en una pelea constante conmigo misma, me sentía tan mal, días y días llorando sin saber que tenía y sin saber qué hacer.

¿Por qué yo? Era la pregunta que constantemente me hacía.

Mi pareja me acompañó al 100%, me entendió siempre y nuestra vida sexual la vivíamos de otra manera, aprendimos a darnos placer mutuamente sin la necesidad de penetración, pero yo quería superar el vaginismo porque era algo que necesitaba como mujer, no porque me lo pidiera él sino porque yo quería ser mama, quería poder ir al ginecólogo sin miedo, usar un tampón o una copa menstrual como cualquier otra mujer y ¡¡sin sentir dolor!! 

Años sin saber qué me pasaba, callando y sufriendo por dentro, pensando que era la única a la que le pasaba y creyendo que el problema estaba en mi cabeza hasta que conocí a Rosaura por Instagram.

Después de 10 años de relación con mi pareja supimos que lo que tenía era vaginismo y que ¡se iba a solucionar en unos meses!

Mi pareja me compró los dilatadores y empecé a trabajar con Rosaura online por medio de sesiones vía Skype.

Tenía mucho miedo al principio, pero ella me hizo sentir segura y que podía confiar plenamente en ella.

Me enseñó a hacer los ejercicios con los dilatadores, podía hablar libremente y sacarme todas las dudas que tenía, me apoyaba en todo, me daba la motivación y la energía que necesitaba, me hacía sentir acompañada y capaz de todo…

Ella me cambió para siempre, hizo de mí una mujer más fuerte

¡Fue el sostén que necesitaba!

Y por fin después de 3 meses de tratamiento me dio el alta y pude tener relaciones sexuales con penetración a mis 25 años sin dolor por primera vez, algo que pensé que nunca sucedería.

Fue unos de los días más emocionantes de mi vida, ¡llore como nunca!, pero puedo decir que no solo la penetración ha sido el objetivo, sino que también el autoconocimiento, conocerme a mí misma, conocer mi vulva, tocarla, acariciarla, darle amor y sobre todo respetar y quererme sin juzgarme ni culparme por nada».

Argentina (residencia en Canadá)

 

 

 

«Soy María José y tengo 46 años. 

Con 20 años yo era una chica normal, estudiaba psicología, salía con mis amigas… Hasta que tuve pareja y descubrí que no era así, me pasaba algo, era distinta, rara. ¿Qué había hecho yo para que me pasara eso?

Por mis estudios pronto le puse nombre e intenté solucionarlo, pero no encontré a la persona adecuada y mi frustración iba creciendo. ¿Qué clase de psicóloga iba a ser si no podía ni solucionar mis propios «problemas mentales»?

Me casé y quería tener hijos. Me derivaron a salud mental con una psiquiatra. Segundo fracaso.

Supongo que mi vaginismo no era muy severo ya que no sin dificultades logré tener dos hijos. De las exploraciones, partos e incomprensión de cómo podía estar embarazada con ese problema, casi mejor no hablar.

Después de 25 años y por casualidad encontré el testimonio de Rosaura y vi una pequeña luz al final del túnel. Contacté con ella y muy amablemente se ofreció a ayudarme. Por primera vez me sentí comprendida y por alguien que había pasado por lo mismo.

Aun así, era un poco reacia, tenía miedo de volver a fracasar, pero era mi última oportunidad.

Hicimos terapia telefónica y trabajo físico con los dilatadores. Y esta vez lo conseguí.

A mí ahora también me gustaría poder ayudar a otras mujeres, sobre todo porque 25 años de dolor y lágrimas, como las que ahora corren por mis mejillas, dejan tremendas cicatrices en el alma. Y yo no quiero que nadie tenga que esperar tanto para solucionarlo. Esta disfunción tiene que ser conocida para poder ser tratada breve y correctamente.

Gracias Rosaura.»

Huelma (Jaén)

 

 

 

 

» Soy Silvia y tengo 39 años»

Encontré a Rosaura por casualidad, como las mejores cosas en la vida.

Si alguien me hubiese preguntado por mi vida sexual tres años atrás, mi respuesta habría sido: «Normal», sin ser consciente que ese normal escondía inseguridades, miedos, creencias erróneas y un coitocentrismo flagrante.

Tres años atrás, la vida quiso que mi cuerpo empezara a gritar lo que mi mente no quería escuchar.

No tengo vaginismo, al menos no en sentido literal, de hecho mi vagina es capaz de abrirse sin problemas… Lo que estoy aprendiendo con Rosaura, es a hacerlo como, cuando y con quien quiero, aprendiendo a hacerlo por amor a mi… A nadie más.

Barcelona