No es tu pareja, eres TÚ.

 

¿Por qué digo esto?

Porque muchas de vosotras queréis superar el vaginismo para tener una penetración, porque vuestra pareja lleva mucho tiempo “esperando” (odio esta expresión), porque necesitáis complacerle después de estar tantos años a vuestro lado. Porque si no tenemos penetración” pronto se irá con otra”. ¿Te suena todo esto?

A mí mucho.

Si se tiene que ir con otra, se irá con otra. No es tu problema, no es a causa de ti.

El vaginismo suele ir acompañado de baja autoestima, sentimientos de inferioridad y complacencia, desconocimiento y desconexión de nuestra verdadera fuerza y nuestro verdadero poder y por eso mi enfoque es completamente feminista y diferente.

El vaginismo lo tienes que superar por ti, no por tu pareja ni por sentirte normal.

Para poder ponerte el maldito tampón y la dichosa copa.

Para poder autoexplorarte, masturbarte y darte placer.

Para hacerte una revisión ginecológica sin dolor y por salud.

Para tener una penetración placentera y porque te apetece. En definitiva, supera el vaginismo para poder hacer con tu vagina lo que quieras, no lo que quiera tu pareja.

Supera el vaginismo no solo para soluciona tu dolor sino, para escuchar a tu vagina, conocer sus necesidades, reconectar con tu sexualidad y disolver patrones y creencias que se han creado con el vaginismo. En definitiva, convertirte en una persona consciente y conectada con tu cuerpo y tu sexualidad. Para sentirte libre. No me cansaré de repetirlo.

El coito es sólo una opción. No le des el protagonismo del tratamiento. No le des ese poder porque, si se lo das, te controlo él a ti.

 

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